Qué ver en Montañana
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Que ver en Montañana

Conjunto medieval de Montañana, en la Comarca de Ribagorza, Huesca, Aragón.

 
 
 
Pasear por Montañana es como hacer un viaje al pasado, en el que el tiempo parece haberse detenido en plena Edad Media.
 
 
 
 

Montañana está situada en un promontorio entre dos barrancos, el de San Miguel y el de San Juan, que aportan sus aguas al río Noguera Ribagorzana. De fácil acceso desde la N-230, tomando un desvió de tan solo 1km. por una carretera en buen estado.




La localidad sufrió la despoblación, como tantos pueblos y aldeas de nuestra geografía, hasta quedar prácticamente deshabitada, trasladándose sus pobladores y sus servicios básicos a un burgo más moderno y accesible, Puente de Montañana.
 
 


En la actualidad, tras décadas de declive, se están llevando a cabo obras de rehabilitación, devolviendo al pueblo el aspecto de antaño.
 
 
 


La visita a Montañana se puede comenzar subiendo hasta la Torre y el mirador de las Eras, emplazamiento desde el cual podemos contemplar el entramado urbano de Montañana y el lugar en el que se asienta.





El paseo por Montañana nos transporta al Medioevo; laberínticas calles empedradas, casas de piedra de varias alturas adaptadas al terreno y cubiertas de teja árabe, con misteriosos pasadizos y porches. 
 
 
 

El núcleo urbano de Montañana está dividido en dos barrios y unido por un puente de doble arcada, del siglo XVI y uno de los emblemas del pueblo, que salva el barranco de San Juan.




Edificaciones singulares; como el Palacio de los Condes y la casa Pasadizo, por la que nos adentramos en la parte más antigua de la población, la calle Mayor, en la que se encuentran los inmuebles más representativos de Montañana. Por ella vamos ascendiendo hasta la zona amurallada. 
 
 
 
 
En lo alto, la torre de la cárcel, la mejor conservada del conjunto, y la iglesia de Baldós, templo del siglo XII de origen románico; con pinturas murales góticas, campanario del siglo XV, decoraciones barrocas y una interesante portada con episodios bíblicos en sus capiteles.
 
 
 


En la parte baja, un poco apartada de la población, se encuentra la ermita de San Juan Bautista, del S.XIII, un edificio con características del románico que fue el primero en restaurarse.


 
 

En la población hubo otra ermita, la de San Miguel, la cual se desmantelo para construir la escuela y de la que hay algunos sillares en la fachada del ayuntamiento.